Maestros del tiempo que escribieron su propio epitafio: los relojeros del Renacimiento y la obsolescencia anunciada
En los talleres de Núremberg, Augsburgo y Lyon, los grandes artífices de la mecánica renacentista construían instrumentos cronométricos sabiendo, con una lucidez perturbadora, que sus propias creaciones serían superadas. Lejos de ignorar sus limitaciones, las documentaban con meticulosa honestidad, dejando rastros cifrados en engranajes y manuscritos para quienes vinieran después. Esta es la historia de los relojeros que midieron el tiempo y, al hacerlo, midieron también su propia finitud.